LA ODISEA PROGRESIVA: El dia que el rock se convirtió en ARTE
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¿Puede el Rock ser tan complejo como una sinfonía de Beethoven y tan libre como un solo de Jazz? En este décimo capítulo de Crónicas del Rock, nuestro narrador Jack Stone nos transporta a una de las eras más ambiciosas, fascinantes y, a veces, incomprendidas de la historia musical: El Rock Progresivo.
A finales de los años 60, tras la explosión de la psicodelia, una nueva generación de músicos decidió que los tres acordes tradicionales se quedaban pequeños. Querían explorar el cosmos, la mitología y la mente humana. Ya no se trataba solo de rebelión; se trataba de virtuosismo.
Acompáñanos en este recorrido visual en formato cómic animado. Jack Stone nos explica por qué el rock progresivo llenó estadios y elevó el género a la categoría de Arte con mayúsculas, antes de que la cruda realidad del punk llamara a la puerta para devolvernos al suelo.
¿Fue la era dorada de los genios o un exceso de pretenciosidad? Dale al play y decide por ti mismo.
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El Big Bang. No hay debate aquí: el 13 de febrero de 1970 nació el Metal. Con ese tritono inicial (el intervalo del diablo) y la voz de Ozzy, establecieron la oscuridad y la pesadez como estandartes.

Si Sabbath puso la oscuridad, Deep Purple puso la velocidad y el virtuosismo. Ritchie Blackmore llevó la guitarra eléctrica a otro nivel de agresividad. Es el puente perfecto entre el Hard Rock ácido y el Heavy Metal.

Aunque ellos se consideraban una banda de Blues, los «riffs» de Jimmy Page en este disco (como el de Whole Lotta Love) sentaron las bases del sonido pesado que después heredarían miles de bandas.

Damos un pequeño salto para encontrar el sonido «puro». Judas Priest eliminó las raíces del Blues y le dio al Metal su estética de cuero, tachuelas y las guitarras gemelas. Este disco es elegancia y poder a partes iguales.

Para cerrar el «inicio», no puede faltar Lemmy. Overkill introdujo la suciedad, el doble bombo frenético y la actitud punk que más tarde daría origen al Thrash Metal. Es el disco que demostró que el metal también podía ser rápido y peligroso.
